Capitulo 25: Vuelta al pasado


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Termine de pintarme las uñas y sonreí al verlas en su perfecto estado, todas pintadas de blanco. De un salto me baje de la cama y estuve en el suelo. Me ocupe de recoger rápidamente todas las fotografías que habían quedado desparramas por el suelo luego de que Lucy partiese a la escuela. Las junte todas y sonreí al ver como ella había capturado la ultima semana en ellas. Las pase delante de mí, sonriendo al verlas y conserve la que mas me gustaba. Deje las demás ordenadas en una pila sobre la cama de Lucy, justo a un lado de donde Mr. Whiskers descansaba para que ella las viera. Me di vuelta y pegue la foto mía y de Nicholas a un lado en el espejo. Me peine nuevamente y en ese segundo tocaron a la puerta.

_ Adelante –dije y en un instante Jude entro

_ Buenos días –dijo él- Pasaba para preguntarte si no has visto mi teléfono.

_ No tengo la menor idea de donde podría estar –dije y deje el peine a un lado

Él se paseo por la habitación por unos segundos antes de finalmente tomar asiento en la silla frente al escritorio. Me apoye sobre la baja estantería, mirando a Jude con curiosidad. Desde el día de ayer que andaba preguntando por su teléfono perdido y no lograba encontrarlo. Él rápidamente se entretuvo moviéndose de un lado al otro en la silla giratoria como si se tratase de un niño y no pude evitar reír.

_ Deberías preguntarle a Zachary si no te lo robo –dije riendo

_ Lo estoy considerando seriamente, no es una broma –dijo él- Ese brujo es capaz de robarme cualquier cosa.

_ Si fue Zachary solo es cuestión de que lo recuperes y listo –dije

_ ¿Y el otro brujo? –pregunto él

_ ¿Nicholas? Aun no recuerda todo –dije y sonreí- Estoy feliz de volver a verlo.

_ Ya han pasado quince días desde entonces –dijo Jude y sonrió también- La próxima vez que estés dispuesta de salir tras un extraño en medio de una cafetería avísame al menos, no me dejes con los demás y sus tontas preocupaciones.

_ No era un extraño, yo sabia que era él –dije- Podría reconocer su presencia donde fuera.

_ Entonces el oscuro ha vuelto –dijo Jude y suspire

_ No lo sé, realmente, no lo sé –dije- Lo vi aquella noche nuevamente, hasta intento golpearme y yo lo rasguñe. Pero luego, nada, parece que volvió a desaparecer. Ya ni siquiera aparece en mis sueños. Desde navidad que es así.

_ ¿Tienes idea de por que puede ser? –pregunto Jude

_ No lo sé –dije- Ahora que sus apariciones han cesado, no tengo método de saber sobre él. Pero esta sano, le tomo medio año pero se recupero totalmente de la herida que le había hecho. El encapuchado es bastante inteligente y no es tan fácil adelantarse a sus pasos o saber lo que anda pensando.

_ Me pregunto en que estará metido últimamente –dijo Jude

_ Seguramente algo malo –dije

_ ¿Cómo sabes? –pregunto él y sonreí

_ Es el encapuchado, siempre esta metido en algo malo –dije- No puede salir a la calle sin que su presencia no intimide a alguien. Demasiado fría. Y además tiene ese despreciable aroma a rosas, lo detesto.

_ Sin embargo tienes una rosa –dijo Jude

El miro por un segundo la rosa blanca en el florero que reposaba a un lado mío. Mire la flor y no pude evitar sonreír. Había cierta diferencia entre la rosa del encapuchado, con sus pétalos rojos como la sangre y con espinas dispuestas a herirte, y esa rosa blanca y sin ninguna espina en su tallo. Me permite tocarla tan solo por una vez, aun seguía en perfecto estado como si todo este tiempo no hubiera pasado.

_ Es diferente –dije

_ Le he preguntado a todo miembro de Solcius –dijo Jude- Ninguno fue quien te dejo esa rosa.

_ Entonces alguno mintió, es imposible que haya sido alguien que no es de aquí –dije- Nadie mas sabia que era mi cumpleaños ni podría haber entrado y dejado.

_ No lo sé, llegado a estas alturas ya no se que creer y sigo sin poder encontrar mi maldito celular –dijo Jude y no pude evitar reír- ¿Crees poder prestarme tu computadora? Necesito revisar mis mails y ya que no tengo el celular...

_ Úsala, no hay ningún problema –dije

_ Gracias Kat –dijo él y rápidamente se apodero de la computadora- ¿Hay algún problema si cierro el Chat? Quedo abierto.

_ Se lo habrá olvidado abierto Lucy antes de irse –dije- No creo que haya problema, ciérralo.

_ Esta bien –dijo él

_ Saldré por un rato, tan solo recuerda apagar la computadora cuando te vayas –dije- Adiós Jude.

_ Adiós Kat –dijo él- Por cierto, pregúntale a tu amigo si no ha visto mi celular.

Lo fulmine con la mirada por el modo en que dijo amigo y él se hecho a reír. Le dedique una sonrisa con algo de malicia antes de dejarlo y salir de la habitación. Cruce el pasillo azul tranquilamente, sin darle importancia alguna a la perdida del teléfono de Jude. Me detuve frente a la puerta totalmente pintada de negro, llena de garabatos en blanco. Reí apenas al apoyarme contra el marco, ya escuchando la fuerte música que había en el interior y toque tan solo una vez. Casi al instante Nicholas abrió la puerta y se apoyo de costado tranquilamente contra el muro, cruzándose de brazos mientras me miraba con cierto interés.

_ No tengo la menor idea de donde esta el celular de tu amigo antes de que preguntes –dijo él

_ ¿Acaso no puedo venir aquí por que simplemente quiero y no para preguntarte eso? –dije y él sonrió

_ Puedes venir aquí cuando quieras –dijo él y se hizo a un lado para dejarme entrar- ¿Puedo saber a que se debe tu visita?

_ Tengo un par de preguntas –dije tranquilamente al entrar y él cerro la puerta

_ Eso ya me lo imaginaba –dijo Nicholas

_ ¿Te sientes mejor? –pregunte

_ No estoy mal, simplemente no recuerdo bien –insistió él, ya harto de siempre repetir lo mismo y no pude evitar reír- Aun así, creo que para mañana ya me habré deshecho totalmente de esto. No es que no pueda, es que simplemente es aburrido pasar todo el día concentrado tratando de romper el efecto.

_ Me has estado evitando toda la semana –dije y me senté en el suelo, cruzándome de piernas y mirándolo con curiosidad desde abajo- ¿Puedo saber por que?

_ ¿Acaso es necesario que me preguntes aquello gatita? –Pregunto y sonrió con cierta malicia- Tu sabes por que.

_ No lo se –dije y él se apoyo contra el muro frente a mi, cruzándose de brazos

_ No lo recordare, pero yo sé que te he causado mucho mal –dijo Nicholas- Sin contar que hay otros puntos de por medio.

_ ¿Crees que me importa? –Dije poniéndome en pie y me acerque a él- Nicholas, hace meses que no te veo, hace meses que no sé la mas mínima cosa respecto a ti. ¡Desapareciste de la faz de la tierra sin dejar rastro alguno maldito brujo soberbio y egocéntrico! –exclame molesta y él rió

_ Sabes que siempre fui de actuar por mi cuenta –dijo

_ ¡Aun así! –Dije furiosa- ¡Lo ultimo que me dices es que has decidido vivir sin alma y luego te borras del mundo! ¿Quién te crees que eres para preocuparme de ese modo? ¡No sabia nada de ti! ¡Nada! ¡Ni siquiera sabia si estabas bien o no!

_ ¿Quieres salir conmigo? –pregunto él repentinamente, dejándome en blanco

_ ¿Qué? –logre articular después de varios segundos

_ Que si quieres salir conmigo, ahora –dijo él mirándome a los ojos- Como en los viejos tiempos. Te contare todo, te responderé cualquier pregunta que me hagas, te lo prometo. Pero no aquí donde las paredes oyen y donde siento que siempre hay un ojo encima de mí solo por haber sido la mano derecha de Lucifer.

_ Esta bien –dije con mucho cuidado

Él sonrió antes de chasquear sus dedos. En menos de un segundo aparecimos en medio de la calle, en quien sabe que lugar. Fulmine a Nicholas rápidamente con la mirada. Cuando él había dicho ahora, no creí que sería ahora mismo. Pero él no hizo más que sonreír y cruzar los brazos detrás de su cabeza mientras empezaba a caminar. Le seguí el paso por la pequeña calle empedrada, tratando de descifrar en que lugar estábamos. La tarde estaba nublada, no había nadie más que nosotros por las calles. Todos los habitantes estaban metidos en esos pequeños bares que parecían haberse quedado en el tiempo junto con todo el pueblo.

_ Es increíble que luego de tanto tiempo no te hayas acostumbrado a que mis ahora, es ahora mismo –dijo él

_ Ya me había olvidado lo que era que alguien leyera cada pensamiento mío –dije

_ Pues acostúmbrate nuevamente –dijo él- Eres la cabeza favorita en la que me gusta meterme.

_ ¿Y por que es eso? –pregunte y él sonrió fugazmente

_ Por que eres mi chica favorita –dijo Nicholas con una sonrisa de ganador en su rostro- Siempre lo fuiste y siempre lo serás, no creas que me olvidare de ti tan fácilmente.

_ Sin embargo, todos estos meses no he sabido nada de ti –dije y él suspiro

_ Estos últimos meses han sido bastantes difíciles –dijo él- Una persona normal no puede vivir sin alma alguna y es lo que yo estoy tratando de hacer. Los vampiros no tienen sangre y tienen que alimentarse de ella para vivir. Yo no tengo alma y me niego a robar alguna, no se durante cuanto tiempo mas sobreviva.

_ ¿Qué? –Pregunte dolida- No, por favor dime que no es así.

_ Es la realidad Katherin, no se cuanto tiempo mas aguante sin un alma –dijo él- Cada día que pasa me siento mas distante de todo y se que estoy un paso mas cerca de mi muerte. Yo ahora debería estar disfrutando de tu compañía, de tu simple presencia, del simple hecho de estar viéndote y sin embargo no siento nada. Hay una gruesa barrera entre mí y los demás. No recuerdo la última vez que sentí algo. Y además de todo eso, debo agregar el hecho de que el hambre de un alma me esta matando. Es por eso que me aleje de ti, que trate mas que nada de no pensar en ti por que sabia que sino querría verte. Temía acercarme y que tu alma me tentase, y no me equivoque. Tu alma me tienta como ninguna otra me ha tentado pero aun tengo fuerzas para poder resistirme.

_ Entonces toma un alma y listo –dije- Pero por favor, no te dejes morir.

_ No tomare ningún alma –dijo él seriamente- No lo haré, no me importa lo que pueda pasarme. No pienso condenar a ninguna persona más y mucho menos por mí.

_ Pero morirás si no tomas un alma –dije casi en un susurro- O al menos energía vital.

_ No lo haré –repitió él- Jure que jamás robaría un alma o energía vital y no pienso romper ese juramento. He hecho atrocidades toda mi vida por estar condenado a ser la mano derecha de Lucifer, no se cuantas almas he condenado o cuantas familias he destruido, no se a cuantos he arrastrado a la oscuridad para que le sirvieran al maldito de Lucifer.

_ ¿Cuánto tiempo te queda? –pregunte y él se hundió de hombros tranquilamente

_ No tengo idea –dijo

_ ¿Y no has intentado buscar alguna salida en todo este tiempo? –pregunte

_ Estoy condenado. La única salida que hay, que es robar al menos energía vital para no morir, me niego a tomarla. ¿Crees que no intente buscar alguna escapatoria? Durante un mes fue lo único que hice pero me rendí ya que no existe posibilidad alguna que no incluya robar un alma o energía vital –dijo él- Mil veces quise volver y verte de nuevo, mil veces quise volver a escuchar tu voz o al menos sentir tu presencia pero me tuve que contener. ¿Y si te veía y tu alma me tentaba demasiado? Supongo que debo agradecerle por eso al maldito de mi ex-compañero. Si no hubiese sido por que cada vez que lo veía, terminaba perdiendo la memoria, creo que no hubiera durado mucho tiempo sin volver.

_ ¿Entonces todo este tiempo lo has visto? –pregunte y él asintió- ¿Sabes quien es él?

_ Si, pero aun no logro recordarlo –dijo Nicholas- Es de lo primero que se ocupa, de que no lo recuerde. Él es mi responsabilidad y no puedo dejar que lleve a cabo sus planes así que sabiendo que no me debía de quedar mucho de vida, me propuse detenerlo. Creí que si averiguaba mas respecto a la persona que él solía ser, encontraría el modo de adelantarme a sus pasos.

_ ¿Pero? –pregunte al ver la frustración en su rostro

_ Pero cada vez que conseguía algo, él aparecía y se ocupaba de que lo olvidara –dijo Nicholas- Por suerte, puedo romper con mi don aquello y recordarlo todo perfectamente pero aun así me toma días. Me olvidaba de todo, me olvidaba hasta de quien era yo. Hace seis meses que ando cargando un diario donde anoto todo para no olvidarlo y poder recordarlo. Pero ahora ya no sé ni donde lo guarde. Realmente odio cuando me hace olvidar, es frustrante.

_ Créeme que no debe ser peor que sentirte impotente ante él –dije

_ Es extraño, la otra noche cuando nos reencontramos no sentí tu presencia, ni siquiera oí tus pensamientos –dijo él- Supongo que estaba muy ensimismado en mis suposiciones como para darme cuenta de que tu también estabas ahí. Me sorprendió totalmente encontrarte. Luego de vagar por todo el mundo, lo último que esperaba era encontrarte en un café de New York.

_ ¿Y por que vagaste por todo el mundo? –pregunte

_ Necesitaba saber que planeaba la mano izquierda de Lucifer y para eso empecé a deshacer su camino –dijo Nicholas- Me ocupe de visitar e investigar cada lugar en el que él hubiera estado y cada acto que hubiera hecho.

_ Te extrañe mucho todo este tiempo –dije- No tienes idea de todo lo que me ha pasado.

_ Claro que la tengo –dijo él y sonrió- Lo puedo ver y saber todo estando dentro de tu cabeza. Eres una caballera pero aquello ya lo sabia de antes, Nick lo sabía.

_ Creí que no recordabas lo que habías hecho como Nick –dije

_ No recuerdo todo –dijo él- Pero si algunas cosas. Recuerdo sobre todo el momento en que Lucifer me encargo encontrarte y traerte de nuevo, ese día lo logro recordar perfectamente. Es un oscuro y doloroso recuerdo. Pero supongo que en cierto modo estaba feliz de que tú hubieras escapado por más que la oscuridad me dominaba totalmente. ¿Cómo fue que hiciste?

_ Mi don se revelo mientras estaba encerrada –dije y mire mis manos enguantadas- Mate al brujo que me trajo la comida con solo tocarlo. Y luego simplemente huí, supongo que no pensaba en nada más que aquello, salir corriendo y no volver nunca más. No tienes idea de cuanto me dolía ver lo que te había sucedido.

_ Lamento todo lo que te hice –dijo él- De verdad, pero no era yo, no pude evitarlo.

_ Ya lo sé –dije y suspire- No es un momento de mi vida que me guste recordar, vivía con mucho miedo.

_ Sin embargo alguien se ocupo de quitarte el miedo –dijo él y mi corazón se estremeció ante el simple recuerdo

_ Pero ese alguien ya no esta, no me hagas pensar en algo que no deseo recordar –dije

_ ¿Acaso el ángel te hirió? –pregunto Nicholas

_ ¿Para que me preguntas si ya conoces la respuesta? –dije

_ Sabes que los pensamientos que no me conciernen no los veo –dijo él- Tu mente es algo que respeto y no espío, no me meteré en tu vida personal si tu no deseas que lo haga.

_ Me pelee con él –dije y suspire- Supongo que era algo que tarde o temprano iba a suceder. Dijo que no quería volver a verme, no me importa.

_ ¿Y si enserio no te importa por que evitas a toda costa pensar en él? Apuesto a que ni siquiera te atreves a mencionar su nombre –dijo Nicholas- ¿Por qué se pelearon?

_ Creyó que lo engañe con otro –dije y él frunció el ceño

_ ¿Y acaso aquello es cierto? –pregunto él y negué con la cabeza

_ Yo no lo engañe, fue contra mi voluntad –dije tristemente- La mano izquierda de Lucifer me tenia atrapada y me beso, no tienes idea de cuanto me enfureció aquello. Días después él se entero que otro hombre me había besado y creyó que lo había engañado y solamente había jugado con él. No quiso escucharme, nos peleamos y entonces volví a Solcius. Aun así, supongo que fue lo mejor, después de todo él solo fingió quererme por que le daba lastima.

_ Es una pena, parecías feliz a su lado –dijo Nicholas y suspire

_ Realmente lo era –dije- Pero él ya no se debe ni acordar de mí, es un ángel. Puede olvidar cualquier sentimiento con simplemente tomar aquella decisión.

_ Si, ya conozco a los ángeles y sé como son –dijo él- He llevado frente a la muerte a muchos. Otra cosa de la que me arrepiento.

_ Te arrepientes de muchas cosas –dije y él sonrió tristemente

_ No he hecho más que cosas terribles por estar al servicio de Lucifer –dijo él- Desde que abandone aquello, he tratado de recompensar todo el mal que he causado. Pero luego de todas las almas que he condenado, creo que me será bastante difícil ganarme un perdón. Y además, soy un brujo, estoy condenado a irme al infierno de todos modos.

_ No tienes por que estar condenado al infierno –dije y él sonrió

_ ¿Estas bromeando? ¿Quién no desearía ir al infierno, ardiente lugar donde se puede sufrir toda la eternidad? –Dijo él y rió- Creo que prefiero la nada antes que terminar entre las llamas. Aunque no estaría nada mal si me pongo a pensarlo, imagínate todas las brujas que debe haber ahí abajo. ¡Y no hay regla alguna!

_ Estás loco brujo –dije y ambos reímos

_ Es una realidad la que digo, dejando de lado el eterno sufrimiento aquel lugar esta lleno de mujeres lujuriosas y extremadamente atractivas –dijo él y luego hizo una mueca- Claro, todo depende de en que lugar del infierno termine.

_ Tranquilo, tu castigo no debe ser tan grande como será el mío –dije- Lucifer debe tener un lugar especialmente guardado para mi luego de que me hubiera negado a jurarle lealtad y en su cara. Me pregunto si mi castigo será aun peor que el de Judas.

_ No creo que aquello cueste tan caro como condenar tantas almas –dijo Nicholas con total naturalidad- Creo que yo termino en el fondo, soy una escoria de persona. Pero de todos modos yo moriré antes que tu así que no se de que te andas preocupando ya por tu destino. Aun te quedan años, a mi quizás días. Por otra parte, cuando me entierren, me gustaría que mi lapida dijera “Aquí yace alguien que alguna vez protegió un alma”.

_ ¿Puedo preguntar por que? –dije y él sonrió

_ Quiero que me recuerden por haber defendido un alma y no por haber condenado cientos –dijo él sonriendo y me miro- ¿Prometes que te ocuparas de que así sea?

_ ¿Puedes dejar de hablar de tu muerte como si fuera un hecho próximo? –Dije- Yo no permitiré que eso pase, tú no debes morir ahora, aun queda mucho para que hagas e intentes reparar tus errores. No permitiré que mueras ahora y sin haber ganado perdón alguno luego de todos tus pecados.

_ Si, ya sé, esta en mi lista de cosas que hacer antes de morir –dijo él

_ ¡Que! –Exclame- ¡Encima te atreviste a hacer una lista de cosas que hacer antes de morir!

_ Pues claro, no me iba a quedar sin hacer nada esperando que aquello sucediera –dijo él y sonrió fugazmente- Debo cumplir con todos los puntos de la lista si deseo morir feliz.

_ No morirás ahora –susurre frustrada de que él no me escuchase

Metí las manos en mis bolsillos y clave mi vista en el suelo, molesta por que él ya diera su muerte por contado. ¡No podía ser que ahora que al fin lo había podido vuelto a ver él me dijera tan tranquilamente que su muerte era un hecho próximo! Me enfurecía el hecho de que se hubiese dado tan fácil por vencido. Él enseguida rió al conocer mis pensamientos y resople frustrada. Comencé a patear una piedrita que había en el suelo para descargarme. ¡Maldito brujo! ¿Quién demonios se creía?

_ La ex-mano derecha de Lucifer y tu ex-novio –dijo Nicholas

_ Entonces demuéstralo y no des tu muerte por contado tan fácilmente –dije molesta- Demuéstrame que no me enamore de un débil que piensa sentarse a esperar que su muerte llegue sin hacer nada.

_ Tengo mucho que hacer antes de morir –dijo él

_ Será mejor que permanezcas con vida el tiempo que te necesite o juro que iré al infierno a buscarte si es necesario –dije molesta

_ No te recomiendo que lo hagas. ¡Quien sabe lo que me encontraras haciendo si bajas al infierno a buscarme! –Dijo él y rió- Hay tanta gente ahí abajo con la que me gustaría hablar.

_ Realmente estas loco –dije- ¿Quién en su sano juicio se la pasa hablando de lo bien que la pasara en el infierno?

_ Mi sano juicio lo perdí hace años junto con cualquier deje de cordura –dijo él tranquilamente- Me distraigo revisando la mente de los demás para no prestarle atención a mi vacía y terrible vida.

_ Tu vida no es tan vacía ni terrible –dije y él me miro

_ Me dejaste por un ángel –dijo- ¡Gracias al Diablo que nadie se ha enterado de aquello! ¿Tienes idea de lo patético que quedaría yo? Cualquier postura que tenga gracias al titulo “ex-mano derecha de Lucifer” queda totalmente de lado si se sabe que mi chica me dejo por un ángel.

_ Vaya, que terrible destino –dije con sarcasmo

_ No tienes idea de cuanto –dijo él y puse los ojos en blanco- ¿Te parece bien si esta noche vamos a Broadway? ¿O a alguna fiesta de otro siglo? Podríamos ir a Le Moulin Rouge, hace mucho que no paso por Paris y la pasábamos muy bien ahí.

_ Nicholas, las cosas no son como eran antes –dije

_ Tranquila, la noche no concluirá como solía hacerlo. No despertaras luego de haberte acostado conmigo, no te tocare ni un pelo –dijo levantando ambas manos y luego sonrió maliciosamente- Claro, a menos que tú quieras...

_ ¿Me ignoraste una semana y ahora pretendes que acepte cualquier invitación que me hagas? –pregunte

_ Exactamente –dijo él con todo orgullo- Además, no te lo estoy preguntando. Te estoy diciendo que saldrás conmigo esta noche.

_ ¿Y que te hace pensar que así será? –pregunte y él sonrió

_ Jamás te resististe a una invitación mía –dijo Nicholas- Sabes que no puedes hacerlo.

_ ¿Y si me niego? –pregunte sonriendo

_ No será problema alguno secuestrarte –dijo él y no pude evitar reír

_ ¿Planeas siempre salirte con la tuya? –dije y él asintió

_ No me gusta perder y normalmente siempre consigo lo que quiero –dijo Nicholas- Tan solo elije a donde quieres ir gatita y ponte mas linda si aquello es posible, yo me ocupare del resto.

_ Le Moulin Rouge esta bien –dije- Hace mucho que no visito Paris.

_ Perfecto. Entonces iremos primero a Italia a comprar algo que ponernos para esta noche. Luego podemos pasar por suiza, hace mucho que no como un chocolate de ahí y además a ti te encanta. Y por ultimo vamos a Paris -dijo él y no pude evitar reír- ¿Qué?

_ Me había olvidado lo que se sentía tenerte cerca –dije sonriendo- Siempre fuiste de querer lo mejor y creer que todo era muy simple. En menos de dos segundos ya has planeado una salida que incluye tres países y ropa de los mejores diseñadores de Italia. Nicholas, esto ya no es como era antes. Tú ya no eres la mano derecha de Lucifer y yo ya no soy tu chica.

_ Sin embargo sigo siendo un brujo muy poderoso y tu sigues siendo una hermosa chica a la que estoy invitando a salir –dijo tranquilamente- La única pregunta es si decides aceptar salir y divertirte esta noche conmigo o no. Pero aceptaras de un modo u otro.

_ ¿Y que te hace estar tan seguro? –pregunte

_ Aceptaras por que quieres, que es lo mas probable. O por que no querrás negarle uno de sus últimos deseos a un brujo que quien sabe cuanto tiempo le queda de vida –dijo él y sonrió ante su clara victoria- Lo ves, aceptaras de un modo u otro. Además... Si no aceptas... Aun queda la posibilidad del secuestro.

_ Es decir que no importa cuanto lo intente, no tengo otra alternativa –dije y él asintió

_ Una noche contigo, tan solo eso pido –dijo él- Y luego podemos ir a desayunar a Londres.

_ Tan solo si luego almorzamos en Barcelona –dije y él sonrió al ver que aceptaba

_ Entonces aceptas pasar aproximadamente 24 horas conmigo –dijo Nicholas

_ Será divertido –dije y sonreí- Siempre fue divertido salir contigo, te encanta darte lujos y tener la buena vida.

_ Perfecto, entonces aceptas –dijo él y sonrió con cierta malicia- Te advierto que no te dejare libre hasta el día exacto.

Para mi suerte, tanto sea buena o mala, cuando Nicholas decía veinticuatros horas eran veinticuatro horas exactas. No me dejo libre sino hasta la tarde del día siguiente, luego de cumplir todo lo que habíamos planeado en cuestión de minutos. Compras en Italia, tarde en Suiza, noche en Paris, desayuno en Londres y almuerzo en Barcelona. Hacia tiempo que no tenía un día así, de hecho, hacia más de un año. Pero no podía negarlo, las salidas con Nicholas siempre habían sido geniales, llenas de lujo y glamour. Para él no existían limites ni restricciones, lo que quería lo obtenía siempre.

Suspire luego de haber revisado toda la información y no haber encontrado nada. Deje los archivos de lo acontecido esta semana apilados nuevamente en su lugar y salí de la oficina. Ningún rastro del encapuchado, ninguna pista, nada. Y el hecho de que Nicholas siguiera sin recordar todo no ayudaba. Aunque mucho no se podía esperar de un brujo, ser que por naturaleza cumplía los siete pecados capitales. ¿Cuándo dejaría la pereza de lado y se decidiría por deshacerse totalmente de fuera lo que fuera que le hizo el encapuchado?

_ ¿Ya has cenado? –pregunto Will al cruzarme en el corredor

_ Hace unos minutos –dije e hice una mueca- La comida de la cafetería no ha sido la mejor esta noche.

_ Si, yo también lo creo –dijo él- Ya es bastante tarde. ¿No crees? La mayoría de las personas andan durmiendo y tú andas revisando archivos.

_ Me iré a dormir ahora en un rato –dije- Solo deseo terminar con esto.

_ Kat, si la mano izquierda de Lucifer no ha aparecido últimamente es por algo –dijo Will y me sonrió dulcemente- Deja de preocuparte tanto. No tienes por que siempre estar ocupándote de ese tema.

_ Debo saber lo que hace y adelantarme a sus pasos si quiero vencerlo –dije

_ Si, pero no será esta noche –dijo Will- Por ahora solo descansa, ya es muy tarde, deberías irte a dormir. El mundo no se acabara por que te vayas a dormir.

_ Quizás –dije pasando a su lado

_ Por cierto –dijo y me detuve, mirando un segundo para atrás para saber que quería- Jude sigue molestando por ahí con su celular perdido, si lo ves dile que se deje de molestar y se compre uno nuevo. ¡Ya me tiene harto!

_ No perdió su celular, estoy segura de que lo tiene Zachary –dije

_ Aun así –dijo Will- ¡Y vete a dormir! No más trabajo por esta noche.

_ Lo haré –dije y sonreí- Pero en un rato, cuando haya visto los registros de hoy.

Él me miro frustrado antes de que me diera vuelta y continuara con mi camino. Aun me faltaban los registros de hoy, luego quizás me iría a dormir. Una muy tenue luz iluminaba el pasillo casi a oscuras por la hora que era. Will tenía razón, ya todos estaban durmiendo. Me pasee en silencio por el pasillo de los dormitorios, teniendo mucho cuidado en no hacer ningún ruido. Me fije en que mi puerta estaba cerrada y en que Lucy ya debería estar durmiendo. Me di vuelta y mire la puerta de enfrente, la luz salía de debajo demostrando que el ocupante aun seguía despierto. Resople molesta, Jude ya me había cansado con su drama por su teléfono perdido. Toque tan solo una vez, nadie contesto. Volví a golpear y continué así hasta que finalmente Zachary abrió la puerta. No me sorprendió para nada encontrarlo hablando por celular. Y aun más, no me sorprendió para nada que aquel fuera el celular de Jude. Él bajo el teléfono y lo dejo a un lado antes de mirarme.

_ ¿Qué quieres? –pregunto de un modo cortante

_ Jude tiene a todos cansados de andar por ahí buscando el celular que tú le robaste –dije

_ Yo no lo robe, lo tome de donde él se lo había olvidado –dijo Zachary

_ ¿Y puedo preguntar de donde lo tomaste? –dije

_ De su bolsillo cuando él no se dio cuenta –dijo él con toda dignidad

_ Escucha, no me importa si lo robaste o no, devuélveselo mañana mismo o seré yo quien te lo quite y se lo devuelva –dije y el celular volvió a sonar, él atendió al instante

_ Mira, si vuelves a llamar no tendré ningún problema en ir a buscarte. ¡Ya me tienes harto! ¡Aquí no esta la persona que buscas! ¡No tengo la menor idea de quien eres pero deja de llamar! –dijo Zachary molesto y corto

_ Pues claro que no imbécil, ese teléfono no es tuyo. Es normal que te llamen personas que no conoces –dije y él me fulmino con la mirada, el teléfono volvió a sonar y atendió

_ Escúchame bien maldito servidor del Consejo –dijo Zachary y me quede helada

_ ¿Qué? –dije y Zachary alejo el teléfono un segundo para mirarme

_ Hace mas de una hora que me esta llamando preguntando por una bruja llamada Katherin Strega y estoy harto de decirle que no –dijo Zachary

_ Yo soy Katherin Strega –dije

_ Pero no eres una bruja –dijo Zachary y volvió a tomar el teléfono- Ya te lo he repetido quinientas veces, si vuelves a llamar...

_ ¿Quién es? –pregunte rápidamente, temiendo

_ ¿Nombre? –Pregunto Zachary por teléfono y pareció pensarlo durante varios segundos- ¿Has pensado en cambiarte el nombre? Es demasiado normal para ser de un ángel, yo me buscaría uno con más estilo.

_ ¡Zachary déjate de tonterías y dime quien demonios es! –exclame y él me miro

_ Un momento –dijo él y me miro- ¿Puedes callarte? Estoy tratando de hablar por teléfono.

_ Vete al infierno –dije pero él me ignoro mientras seguía con su charla

_ Si, es ella, le gusta maldecirme. ¿Cómo que por que no te lo había dicho? ¿Quién demonios te crees que eres para reclamarme? Ya sé que estuviste llamando todo el día, fui yo el que te tuvo que soportar. Pero si no lo sabias, ella no estaba, regreso hace unas horas. ¡Que se yo en donde estaba! ¿Crees que me interesa lo que haya ido a hacer con Nicholas Devang? Ahora déjame en paz –continuo él hablando por teléfono- ¡Si, si, escuchaste bien! ¿Cómo? No, no tengo la menor idea de que habrá salido ella a hacer con Nicholas Devang. Que se yo que habrá ido a hacer con él, no paso mi vida fijándome con quien anda ella o no.

_ ¿Puedes decirme quien demonios es? –dije molesta

_ Un momento, es bastante difícil hablar si por aquí me andan maldiciendo –dijo Zachary y me miro molesto- ¿Puedes repetir lo que dijiste? Ah, era eso. Había escuchado otra cosa. Nada, había escuchado que si se había besado ella con Nicholas. Igual, acá entre nos, no lo sé y no me sorprendería que así fuera. ¡Ya se que me dijiste que eras un amigo del pasado y no que si Nicholas la había besado! No tienes por que enojarte de ese modo. Realmente, los ángeles son más temperamentales de lo que imaginaba. ¿Qué? No, es mi teléfono, no se lo prestare a ella. ¿Quién demonios te crees para decirme que te dé con ella? Es mi teléfono, hago lo que se me antoje con él.

_ Ese teléfono no es tuyo –dije

_ Entre tu y ella no se cual me tiene mas harto –dijo Zachary- No me importa si eres un conocido suyo, ni si ella es la que cuida de tu hermana ni no se que otra cosa me dijiste. Ella nunca te menciono. ¿Cómo pretendes entonces que crea todo lo que me dices? ¿Cómo que quien soy yo para decirte eso? Soy un brujo, mi nombre es Zachary. ¡Claro que la conozco! Estoy condenado a vivir frente a su habitación y tuve que acompañarla a la noche de San Juan. ¿Acaso nunca duermes? Ya es bastante tarde para que sigas molestándome por teléfono. ¿Te tengo que repetir que no tengo la menor idea de quien eres? ¿Lucy? Ah, la chiquilla esa. Le digo como quiero, ella es una chiquilla. Ahora, si no te importa, tengo mejores cosas que hacer que estar hablando con su... ¿Primo? Está bien, hermano. No tienes por que enojarte tanto, tan solo me confundí. ¡Claro que no te presto atención si no tengo la menor idea de quien eres!

_ Miguel –susurre aterrada y retrocedí un paso, Zachary me miro curioso

_ ¿Lo conoces? –pregunto él, la desesperación me invadió

_ Dile que no quiero hablar con él –dije- Y si vuelve a llamar, no atiendas.

Zachary me miro sorprendido pero no le di importancia. Partí casi corriendo, aterrada por el hecho de que mi pasado venia a buscarme. ¡Maldición! Esto era culpa de Jude por obligarme a llamar a Miguel cuando había salvado a su hermana. No podía ser que aquel ángel estuviera demandando hablar conmigo. El pánico me invadió, no deseaba hablar con él, no deseaba recordar, no deseaba volver a sentir ese terrible dolor. Y aun así ya podía sentir como mi corazón se estremecía y amenazaba a cada segundo con volver a estar tan destruido como en algún momento había estado.

Llegue a la sala conteniente de los archivos del día de hoy y prácticamente me encerré ahí dentro. Me apoye contra la pared, mi respiración continuaba agitada luego de prácticamente correr hasta aquí. Cerré los ojos y trate de calmarme. No, esto no tenía por que estar pasándome a mí. Pero podría superarlo, ya lo había hecho una vez, podía hacerlo dos. Además, simplemente era una llamada telefónica de Miguel, seguramente queriendo hablar con su hermana o algo por el estilo. Si, eso debía ser. Trate con todas mis fuerzas de convencerme de que aquello debía ser por mas que mi intuición decía todo lo contrario. Una lagrima se escapo de mis ojos. Intuición...

Sacudí la cabeza con todas mis fuerzas y trate de olvidarme de aquello. Prendí las luces de la habitación totalmente a oscuras y rápidamente me ocupe de buscar los archivos del día de hoy. Tome los archivos y los lleve a una mesa. Arrastre una silla hasta ahí y me senté, dispuesta a distraerme con cualquier cosa. El sueño comenzó a pesarme conforme leía, ayudado del aburrimiento causado por las monótonas cosas que estaban escritas en los archivos de hoy. Varias veces cabecee, ya estando medio dormida. Una vez que termine de revisar todo, me levante y lo volví a dejar en su lugar. Bostece, ya deseando irme a dormir. Mi celular sonó antes de que pudiera salir y suspire frustrada antes de atender. ¡Deseaba dormir!

_ ¿Hola? –dije

_ Katherin –dijo una voz, me quede helada al reconocerla

_ Adiós –dije automáticamente, ya poniendo el dedo sobre la tecla para cortar y ya estando dolida

_ ¡No! ¡Espera! –Dijo Gabriel con desesperación- ¡Por favor escúchame, es urgente!

_ Gabriel, no sé como habrás conseguido mi número pero no puedo hablarte –dije, mis ojos estaban llenos de lagrimas- Por favor no vuelvas a llamarme.

_ Katherin no cortes –dijo él mientras yo ya estaba llorando en silencio

_ Perdóname Gabriel pero no –dije, mi corazón se estremeció- Adiós.

Corte y deje caer mi mano a un lado mientras las lágrimas seguían corriendo por mi rostro en silencio. El teléfono volvió a sonar y lo apague. Me limpie con una mano las lágrimas. Ellos no merecían mis lágrimas, no merecían que sufriera por ellos, no después de todo lo que me habían hecho. Guarde rápidamente el celular en mi bolsillo y salí de la habitación. Nuevamente el dolor en el pecho se hacia presente, nuevamente mi corazón parecía hecho añicos y mi alma partida en dos. ¿Por qué tenia que dolerme tanto un simple recuerdo? Ni siquiera me importaba el deje de alarma que había habido en la voz de Gabriel, yo no podía hablar con ninguno de ellos por que me dolía terriblemente.

Volví a mi habitación y entre sin hacer ningún ruido. Mis ojos se acostumbraron rápidamente a la oscuridad. Lucy dormía placidamente en su cama a un lado. Me acerque al espejo, viendo mi rostro totalmente devastado por el dolor y la tristeza. Me limpie las lágrimas y rápidamente me cambie, quitándome las ropas del día de hoy y poniéndome un pijama. A duras penas logre treparme hasta mi cama y me deje caer ahí de costado, perdiendo mi vista en la oscuridad y sintiendo como las lagrimas seguían cayendo por más que trataba de contenerlas.

Definitivamente esto no era justo, no podía ser que con simplemente escuchar la voz de uno de ellos ya me sintiera totalmente destrozada. ¡Y suerte que había sido Gabriel! No quería ni imaginarme que hubiera sido de mí si hubiera sido él quien me hubiera llamado. Pero no, él no me llamaría nunca, ya no le importaba. Quise gritar ante ese hecho, parecía como si todo el sufrimiento que había tratado de esconder estos meses por fin se había decidido a liberarse. Me puse boca abajo y hundí mi rostro en la almohada mientras las lágrimas seguían saliendo. No, no debía soltar lagrimas por él, no se las merecía si después de todo solamente me había querido por lastima. Y aun así, no podía controlarme. Las lagrimas seguían cayendo por que yo enserio lo había amado y para mi si había sido real.

Abrace a la almohada, buscando algún consuelo en ella y continué llorando en silencio hasta que finalmente me quede dormida. Y aun en sueños, supe que continuaba llorando. ¿Por qué me había tenido que pasar esto a mí? Yo había sido feliz junto a todos ellos, realmente feliz. Y un día, todo se me había sido arrebatado y destruido. Maldije mil veces al encapuchado por haberme hecho aquello, maldije mil veces a la maldita con la que compartía sangre por haberlo ayudado y me maldije mil veces a mí por haber caído como una tonta. No era justo lo que se me había hecho, yo no merecía tanto dolor ni tanto sufrimiento.

Respire hondamente y trate de apaciguarme. Mañana me ocuparía de cambiar el numero de mi teléfono si Gabriel lo había conseguido quien demonios sabía como. Me ocuparía de volver a cortar todo tipo de comunicación y distanciarme de ellos tanto como fuera posible. No volvería a sufrir, no por que repentinamente Miguel o Gabriel estaban intentando contactarse conmigo. Si, eso haría. Ya había podido superarlo una vez, podría superarlo ahora. Me di vuelta, quedándome de cara contra el muro y pude descansar en paz. Fácilmente el sueño me gano y logro que me olvidara de todo lo ocurrido esta noche.

Algo tiro débilmente de mi manga. Refunfuñe y volví a acomodarme cómodamente sobre la cama, tapándome aun mas con las calidas mantas. Volví a sentir como tiraban de mi manga y abrí los ojos a regañadientes, deseando no tener que hacerlo y continuar durmiendo. Era increíble que hubiera despertado en esta posición. Mi brazo colgaba de la cama mientras que yo estaba boca abajo y me asome apenas para ver que era lo que me llamaba. Lucy estaba ahí abajo, abrazando a Mr. Whiskers con todas sus fuerzas y tirando débilmente de mi manga otra vez. Me sobresalte al ver el miedo en su rostro y en un segundo me levante y salte hasta estar a su lado. Me agache y me preocupe de ver su rostro totalmente pálido, sus ojos vidriosos, su miedo totalmente visible.

_ ¿Qué te sucede? –pregunte en un susurro

_ Tuve una pesadilla –dijo ella

_ ¿Estas bien? –pregunte

_ Tengo miedo de volver a dormir –dijo y le quite con una mano el cabello del rostro

_ No pasara nada, tan solo fue una pesadilla –dije

_ Aun así, tengo miedo –dijo ella y abrazo con más fuerzas a Mr. Whiskers- No quiero dormirme y volver a tener la misma pesadilla.

_ Eso no volverá a pasar –dije y le sonreí dulcemente- Además, fue una pesadilla, no fue real.

_ Tengo miedo –repitió- ¿Puedes dormir conmigo?

_ Claro que si –dije

Bostece apenas antes de volver a acostarme pero esta vez en la cama de Lucy. Ella rápidamente tomo lugar junto a mí y abrazo aun mas fuerte a Mr. Whiskers mientras seguía estremeciéndose. La tape con la manta y la abrace, deseando mas que nada que ella dejara de temer. Luego de varios segundos, la niña finalmente dejo de temblar y tomo mi mano. Al instante supe que ella aun seguía teniendo miedo cuando su mano tomo la mía y acaricie con mi pulgar su dorso.

_ ¿Quieres hablar? –susurre

_ Quiero dormir, pero tengo miedo de volver a tener esa pesadilla –dijo ella

_ ¿Y como era esa pesadilla? –pregunte

_Alguien golpeo a mi hermano –dijo ella nuevamente temblando y la abrace más para tranquilizarla

_ ¿Miguel? –pregunte y ella asintió

_ No recuerdo que había dicho él y un muchacho más grande lo golpeo –dijo ella

_ Lucy, tu hermano esta bien –susurre acariciándole el cabello

_ ¿Cómo lo sabes? –Pregunto ella- No tienes modo de saberlo.

_ Ha sido solamente un mal sueño –dije- Ahora vuélvete a dormir, te prometo que no tendrás mas pesadillas. Yo me ocupare de que así sea.

_ Gracias Kathy –susurro ella

Ella se acurruco y la tape bien con las mantas. Acaricie el cabello de la niña durante un largo tiempo, esperando a que ella nuevamente se volviera a dormir. Me ocupe de que mi mano tocara su piel cada vez que podía, quitándole el miedo y provocándole lindas sensaciones. Sonreí una vez que la niña volvió a dormirse tranquilamente, con una dulce sonrisa grabada en su rostro y entonces también cerré los ojos y me decidí a recobrar mi sueño.

5 Responses to “Capitulo 25: Vuelta al pasado”

  1. Angy says:

    Ay regalos en mi otro blog,espero q te gusta-besos-y feliz finde......

    http://checktheseblueskiesout.blogspot.com/2010/10/regalos-de-fin-de-semana.html

  2. Bren says:

    OMGG...!!
    te juro nunca me pierdo tus capitulos.!!
    neta son la ley...!! son una adccion para mi, pues siempre quiero mas
    y mas..!!
    legal' escribes super bien..!! tienes un gran potencial en esto..!!
    me muero por leer el proximo capitulo
    cada vez se pone mas interesante la cosaa..!!
    espero y publiques pronto..!!
    bsos

  3. Angy says:

    Tienes regalos en mi blog,espero q te gusta-besos

    http://checktheseblueskiesout.blogspot.com/2010/10/regalitos-para-el-fin-de-semana-para.html

  4. Angy says:

    Tienes regalos en mi blog,hojala te gusta-besos y feliz finde......

    Angy((Out of the Blue))

    http://checktheseblueskiesout.blogspot.com/2010/10/regalos-for-weekend.html

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